PSICOTERAPIA INTEGRATIVA - DEFINICIÓN
La Psicoterapia Integrativa ha venido siendo desarrollada a lo largo
de las tres últimas décadas como un nuevo y potente instrumento
de tratamiento psicoterapéutico.
Inicialmente fue desarrollada por Richard G. Erskine, Rebecca Trautmann
y Janet Moursund en el Institute for Integrative Psychotherapy en New
York City. En la actualidad existe la International Association for
Integrative Psychotherapy de ámbito internacional y en Europa
existe la European Association for Integrative Psychotherapy.
El aspecto integrativo de esta corriente psicoterapéutica se
refiere en primer lugar al proceso de integración de la personalidad.
En esta modalidad de tratamiento se busca ayudar al cliente a asimilar
y armonizar los contenidos de sus estados del Ego, disminuir los mecanismos
de defensa, eliminar el guión de vida y volver a conectar plenamente
con el mundo. En definitiva, se busca reconectar con los aspectos no
integrados de la personalidad. El proceso de integración personal
aumenta la capacidad personal para contactar con uno mismo, con los
demás y con el mundo.
En segundo lugar el aspecto integrativo de esta corriente se refiere
a la integración de teorías, aunando los abordajes psicoterapéuticos
afectivos, cognitivos, conductuales, fisiológicos y sistémicos.
Los conceptos teóricos son utilizados dentro de una perspectiva
del desarrollo evolutivo según la cual cada etapa de la vida
presenta tareas madurativas cruciales, crisis, y oportunidades para
nuevos aprendizajes.
La Psicoterapia Integrativa tiene en cuenta muchos puntos de vista
del funcionamiento humano desarrollados por las más importantes
corrientes psicoterapéuticas: Análisis Transaccional,
Psicoanálisis del Self, Teoría de las Relaciones Objetales,
Terapia Centrada en el Cliente, Tratamiento Conductual, Terapia familiar,
Terapia Gestalt, Bioenergética, etc. Cada una de estas teorías
suministra una explicación válida de la conducta, y cada
una de ellas se ve potenciada cuando se integra con las otras.
La Psicoterapia Integrativa ha desarrollado como resultado un conjunto
de instrumentos y técnicas psicoterapéuticas en las que
se prima el proceso de reconocimiento de los signos verbales y no verbales
del paciente, el proceso de sintonía con su estado interno en
el tratamiento y la implicación y presencia del terapeuta en
el proceso.